La práctica de un deporte exige estar en las mejores condiciones posibles para que el cuerpo pueda funcionar a pleno rendimiento.

Eso lo saben particularmente los deportistas profesionales. y por esa razón, en los países donde la quiropraxia está más desarrollada, sobre todo en los Estados Unidos, los atletas de alto nivel y los

equipos olímpicos suelen estar bajo cuidado quiropráctico, tanto a lo largo del año con mantenimiento regular, como durante las mismas competiciones, donde suelen ir acompañados por el quiropráctico del equipo.

El ajuste específico que realiza el doctor en Quiropráctica a sus pacientes, deportistas u otros, al eliminar las interferencias del sistema nervioso localizadas principalmente en la columna vertebral, libera la vitalidad del organismo, su “inteligencia innata”, como se conoce en ámbitos quiroprácticos a la capacidad de auto-regeneración del organismo, que lleva a cabo los procesos de recuperación y mantiene las funciones vitales a su nivel óptimo.

Además de las consecuencias que derivan de la práctica intensiva de su deporte, los atletas sufren a lo largo de su vida profesional un cierto número de lesiones. Aunque se hayan recuperado de sus síntomas y hayan podido reanudar la actividad deportiva, esos accidentes participan en el desarrollo de las subluxaciones. Con el efecto acumulativo de esas lesiones, ese proceso se traduce en una disminución progresiva del rendimiento físico del deportista.